La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, sostendrá una reunión con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, el próximo 29 de octubre en El Salvador, en un encuentro que tendrá como principal eje el intercambio de experiencias relacionadas con la seguridad ciudadana y las estrategias frente a las organizaciones criminales.
El canciller peruano Carlos Espá confirmó la fecha del encuentro y señaló que la agenda todavía se encuentra en proceso de elaboración. La visita se realizará por invitación del mandatario salvadoreño y la comunicación entre ambos gobiernos se desarrolla mediante los canales diplomáticos oficiales, mientras que el viaje de Fujimori deberá ser autorizado previamente por la Cámara de Senadores.
Según explicó Espá, Bukele podrá compartir con Fujimori las experiencias desarrolladas por su gobierno frente a las organizaciones criminales transnacionales. El canciller sostuvo que este intercambio busca conocer las medidas implementadas en El Salvador y analizar experiencias que puedan ser consideradas frente a las demandas de mayor seguridad ciudadana que existen actualmente en Perú.
Por su parte, la presidenta peruana expondrá durante el encuentro la experiencia de su país en la lucha contra organizaciones como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). El Gobierno peruano plantea así un intercambio de experiencias sobre diferentes estrategias aplicadas frente a grupos criminales y amenazas relacionadas con la seguridad.
El acercamiento entre ambos gobiernos comenzó antes de la reunión presidencial. El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Luis Galarreta, confirmó que el Ejecutivo peruano mantuvo conversaciones con el Gobierno de El Salvador para conocer las políticas de seguridad impulsadas durante la administración de Bukele y evaluar experiencias que puedan ser analizadas en el contexto peruano.
Este contacto se produjo una semana después del secuestro de un empresario minero y el asesinato de sus cuatro acompañantes en la ciudad de Trujillo, en medio de la preocupación por el incremento de hechos criminales en distintas zonas del país. El Gobierno peruano sostiene que cuenta con una estrategia para enfrentar la criminalidad, aunque sus autoridades reconocen que los resultados de las medidas adoptadas no pueden producirse de manera inmediata.

