Un estudio realizado con 26 chimpancés del Santuario de Chimpancés de la Isla Ngamba, en Uganda, encontró que estos animales son menos propensos a quitar comida a individuos con los que mantienen vínculos sociales estrechos.
La investigación, dirigida por Oded Ritov, de la Universidad de California en Berkeley, fue publicada en la revista científica Evolution and Human Behavior y analizó 138 situaciones en las que existía la posibilidad de que un chimpancé quitara alimento a otro.
Antes del experimento, los investigadores observaron durante aproximadamente 800 horas las interacciones habituales de la comunidad para identificar los vínculos sociales entre los animales.
Para la prueba utilizaron trozos de piña. Un chimpancé ingresaba a una sala y comenzaba a comer, mientras otro, ubicado en una habitación contigua, podía tirar de una cuerda que retiraba la bandeja con comida y acercaba el alimento hacia él.
Los investigadores primero comprobaron que los animales comprendieran el funcionamiento del mecanismo. Todos los chimpancés que podían accionar la cuerda lograron hacerlo y obtener la fruta durante la etapa de preparación.
Posteriormente, cada animal fue evaluado frente a un compañero con el que mantenía un vínculo cercano y frente a otro individuo con el que no tenía una relación similar.
Los resultados mostraron que el robo de comida ocurrió en el 70% de las pruebas cuando la víctima era un individuo sin una relación social estrecha.
Sin embargo, cuando la víctima era un compañero cercano, la frecuencia de los robos se redujo al 61%, lo que indica una diferencia en el comportamiento dependiendo del vínculo entre ambos animales.
Los investigadores también observaron que los chimpancés de mayor posición dentro de la jerarquía del grupo tenían menos probabilidades de perder su comida, aunque la relación de amistad continuó asociada con una menor frecuencia de robos incluso al considerar la jerarquía.
Según Oded Ritov, el estudio constituye una evidencia de que los chimpancés pueden modificar su comportamiento antisocial cuando interactúan con compañeros cercanos.
Además, los investigadores registraron las reacciones de los animales que perdían su comida. Entre las conductas observadas estuvieron gritos, gemidos, golpes, ladridos y rascado brusco, considerados indicadores de estados emocionales negativos.
Las reacciones también variaron según quién retiraba la comida. Cuando el responsable era un compañero cercano, las manifestaciones negativas disminuyeron a medida que se repetían las pruebas.
En cambio, las respuestas se mantuvieron más estables cuando el alimento era retirado por un chimpancé con el que la víctima no tenía una relación estrecha.
Los autores aclararon que estos resultados no significan necesariamente que los chimpancés perdonen a sus amigos. Una posibilidad planteada es que una primera experiencia negativa modifique las expectativas de los animales sobre el comportamiento de sus compañeros.
El equipo también observó que los chimpancés que tomaban la fruta mostraban más señales negativas cuando quitaban comida a individuos sin vínculos cercanos que cuando lo hacían frente a compañeros con los que mantenían una relación social.
Jan Engelmann, coautor del estudio y profesor de Psicología en la Universidad de California en Berkeley, señaló que las amistades podrían estar relacionadas con expectativas particulares sobre el comportamiento de los compañeros.
Los investigadores advierten que el estudio tiene limitaciones, debido a que se trabajó con un grupo reducido de un solo santuario y cada condición fue evaluada únicamente en tres pruebas por vínculo.
A pesar de estas limitaciones, el resultado principal fue consistente: cuando tuvieron la oportunidad de obtener alimento, los chimpancés fueron menos propensos a quitarlo cuando hacerlo perjudicaba a un compañero socialmente cercano.

