A un mes del inicio de los bloqueos y del cerco sobre La Paz, la Central Obrera Boliviana (COB) ratificó su rechazo a cualquier diálogo con el Gobierno de Rodrigo Paz y confirmó la continuidad de las medidas de presión. Sin embargo, anunció que permitirá corredores humanitarios para garantizar el paso de ambulancias, enfermos, medicamentos, alimentos y cisternas de oxígeno.
La determinación fue asumida durante un ampliado de emergencia realizado este domingo, donde las organizaciones afiliadas evaluaron la situación política y resolvieron mantener su exigencia principal: la renuncia del presidente y la convocatoria a nuevas elecciones nacionales en un plazo de 90 días.
El dirigente de la Csutcb, Severo Marca, informó que se garantizará la circulación de vehículos de emergencia, mientras que el exdirigente sindical Jaime Solares afirmó que la COB descarta totalmente cualquier negociación con el Ejecutivo.
Mientras tanto, el desgaste provocado por los bloqueos comienza a generar reacciones en distintos sectores productivos y sociales del país. En municipios de los Yungas de La Paz, productores de frutas, café, cacao, huevos y pollo, además de cooperativistas mineros, autoridades municipales y organizaciones vecinales, expresaron su preocupación por las pérdidas económicas acumuladas.
El alcalde de Tipuani, Fernando Vera, señaló que después de 30 días de conflicto la situación se ha vuelto insostenible para las familias y la economía regional. En localidades como Caranavi, Guanay, Teoponte y Mapiri también crece el malestar por la falta de combustibles y Gas Licuado de Petróleo (GLP).
Como muestra del cansancio de la población, el pasado sábado productores, mineros y transportistas participaron en acciones para despejar la carretera entre Caranavi y La Paz, buscando restablecer el tránsito y el abastecimiento.
Las críticas a los bloqueos también se extienden a otros departamentos. Organizaciones de Chuquisaca, Tarija y Potosí expresaron preocupación por las consecuencias económicas de las medidas de presión. En Cochabamba surgieron voces que rechazan la posibilidad de un cerco similar al que afecta a La Paz, mientras que en Tarija sectores campesinos se distanciaron de las posiciones que promueven la salida anticipada del Gobierno.
La crisis continúa profundizándose mientras aumentan las demandas de distintos sectores para encontrar una solución que permita recuperar la normalidad y evitar mayores perjuicios económicos y sociales.


