La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) emitió este lunes un pronunciamiento en el que exhorta al Gobierno y a los sectores movilizados a retomar el diálogo frente a la crisis social y los bloqueos que afectan a distintas regiones del país.
El comunicado fue presentado por Giovani Arana, quien expresó la preocupación de la Iglesia Católica por las consecuencias que el conflicto está generando en la población.
“La Iglesia reconoce la existencia de demandas y reivindicaciones sectoriales legítimas que merecen ser atendidas”, señaló monseñor Arana durante la lectura del mensaje institucional.
Sin embargo, la Iglesia advirtió sobre el impacto social que está dejando la prolongación de las protestas y los bloqueos de carreteras. Según el pronunciamiento, existen familias afectadas por el desabastecimiento, dificultades para acceder a atención médica y un incremento de la incertidumbre económica, especialmente entre los sectores más vulnerables.
En el documento, la CEB sostiene que es necesario dejar de lado posturas rígidas y priorizar acuerdos que permitan reducir la tensión en el país.
“Ha llegado el momento de manifestar una verdadera voluntad de entendimiento, dejando de lado posiciones rígidas que continúan profundizando el sufrimiento de la población y la división entre hermanos bolivianos”, afirmó Arana.
Los obispos también remarcaron que el bienestar colectivo debe estar por encima de intereses sectoriales o políticos. “Ningún interés particular puede estar por encima del bien común”, señala el comunicado difundido por la Iglesia.
La institución eclesiástica reiteró además su disposición para acompañar procesos de acercamiento y reconciliación entre las partes involucradas en el conflicto, e invitó a la población a mantener jornadas de oración por Bolivia.
Finalmente, la Conferencia Episcopal exhortó a las autoridades y a los sectores movilizados a generar condiciones reales para instalar un diálogo transparente, respetuoso y orientado a alcanzar consensos en favor del país.


