Italia registra una presencia inusualmente baja de fentanilo en comparación con otros países, una situación que investigadores y especialistas en crimen organizado atribuyen, entre otras hipótesis, a un posible veto de las mafias italianas a esta droga.
En 2024, el fentanilo fue detectado en solo dos casos de intoxicación mortal en Italia, frente a 95 registrados en Alemania y cerca de 48.000 en Estados Unidos. La diferencia llama la atención debido a que Italia presenta niveles relevantes de consumo de otras sustancias y una tasa estimada de consumo de opioides de alto riesgo superior a la de Alemania.
El fiscal italiano Nicola Gratteri y el escritor Roberto Saviano sostienen que las organizaciones mafiosas podrían mantenerse al margen del tráfico de fentanilo debido a su elevada potencia y letalidad, además del riesgo de provocar una mayor presión policial y afectar mercados establecidos como los de la heroína y la cocaína.
Sin embargo, no existen pruebas concluyentes de un acuerdo entre las mafias para impedir la entrada de esta sustancia. La hipótesis volvió a cobrar relevancia después del robo, en junio, de 80 viales de fentanilo de un hospital de Roma, cantidad que podría equivaler a unas 20.000 dosis, mientras las autoridades advierten que el mercado de drogas sintéticas podría expandirse en el futuro.

