El Gobierno del presidente Rodrigo Paz impulsa el denominado modelo 50-50, una propuesta que busca modificar la distribución de los recursos públicos y avanzar hacia una mayor descentralización del Estado mediante la transferencia de fondos y competencias a gobernaciones, municipios, pueblos indígenas y universidades públicas.
La iniciativa plantea que el 50% de los recursos nacionales sea administrado por entidades subnacionales, mientras que la otra mitad permanezca bajo responsabilidad del Gobierno central. Según el Ejecutivo, el objetivo es fortalecer el régimen autonómico y acercar la toma de decisiones a las regiones.
«Esto no es un problema de recursos, es un tema de fondo, es transformar la estructura de un Estado que se ha trancado», afirmó Rodrigo Paz, presidente del Estado al referirse a la propuesta.
Actualmente, el nivel central concentra entre el 80% y 88% de los recursos públicos, mientras que gobernaciones y municipios dependen en gran medida de transferencias nacionales para financiar sus actividades y servicios.
De acuerdo con el planteamiento del Gobierno, la distribución del 50% destinado a las regiones estaría organizada de la siguiente manera: 25% para alcaldías y pueblos indígenas, 20% para gobernaciones y 5% para universidades públicas.
Transferencia de competencias
El modelo no contempla únicamente una redistribución económica, sino también una transferencia de responsabilidades. El Ejecutivo plantea que gobiernos departamentales y municipales asuman mayor participación en áreas como salud, educación e infraestructura vial.
Además, se busca fortalecer la autonomía financiera de las regiones mediante una mejor administración de recursos propios, tributos, mercados y empresas públicas.
«Lo que se requiere es generar una nueva institucionalidad eficiente para atender las necesidades de la gente», señaló Rodrigo Paz, presidente del Estado.
El Gobierno inició un proceso de diálogo con autoridades departamentales y municipales para socializar la propuesta y construir una hoja de ruta para su posible implementación.
En ese marco, gobernadores de La Paz, Santa Cruz, Tarija, Beni, Chuquisaca, Oruro y un representante de Pando plantearon una reforma a la Ley Marco de Autonomías para incorporar de manera gradual el modelo 50-50 y la transferencia de competencias.
El Ejecutivo prevé una reunión con los nueve gobernadores del país en Sucre para analizar propuestas y avanzar en acuerdos políticos y técnicos.
Aunque la iniciativa recibió respaldo de algunas autoridades regionales, también surgieron cuestionamientos sobre su aplicación. Uno de los principales puntos de debate es que el cambio requeriría modificaciones legales relacionadas con autonomías, distribución fiscal y competencias estatales.
Otro aspecto observado es la capacidad administrativa y financiera de los gobiernos subnacionales para asumir nuevas responsabilidades, especialmente en sectores como salud y educación.
Además, especialistas advierten que una redistribución de recursos debe considerar mecanismos de compensación para evitar mayores diferencias económicas entre departamentos con distinta capacidad de generación de ingresos.
También se plantea la necesidad de fortalecer los sistemas de control y fiscalización para garantizar el uso adecuado de los recursos públicos.
El Gobierno sostiene que el modelo 50-50 representa una transformación estructural destinada a fortalecer las autonomías, mientras continúa el debate sobre su viabilidad jurídica, económica y política.

