El Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5644, que autoriza de manera excepcional la importación privada de diésel y gasolina con el objetivo de reforzar el abastecimiento interno y enfrentar la crisis de suministro que afecta a distintas regiones del país.
La nueva normativa permite que personas naturales y jurídicas, tanto públicas como privadas, importen combustibles para consumo propio o para su comercialización en Bolivia, abriendo el mercado que hasta ahora era abastecido principalmente por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El decreto establece que los combustibles importados por privados podrán venderse a precios de mercado, mientras que los distribuidos por YPFB continuarán bajo el sistema de precios regulados. Para evitar confusiones, ambos productos deberán mantenerse completamente separados en almacenamiento, infraestructura, volúmenes y comercialización.
Los importadores deberán obtener las autorizaciones correspondientes de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), registrar los volúmenes que ingresarán al país y cumplir con requisitos técnicos, certificados de calidad y normas de trazabilidad. Además, el Gobierno dispuso incentivos tributarios, entre ellos la reducción a cero del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD) para los combustibles importados hasta diciembre de 2030 y la eliminación temporal del gravamen arancelario para la importación de gasolinas hasta finales de 2026.
La medida entrará en vigencia una vez que la ANH publique la reglamentación y los procedimientos necesarios para otorgar las nuevas autorizaciones.











