La escasez de diésel continúa afectando al transporte público en el departamento de Tarija. La Federación Departamental del Autotransporte informó que una parte importante de los buses interdepartamentales y del servicio urbano dejó de operar debido a las dificultades para abastecerse de combustible en las estaciones de servicio.
El secretario ejecutivo de la Federación Departamental del Autotransporte, José Larrazábal, indicó que aproximadamente el 30% de los buses de pasajeros que realizan viajes al interior del país se encuentran paralizados por la falta de diésel. Asimismo, señaló que la situación también alcanza al transporte urbano, donde cerca del 20% de los micros pertenecientes a los sindicatos La Tablada, Virgen de Chaguaya y Luis de Fuentes suspendieron sus operaciones.
“Esperamos que el Gobierno haga lo necesario para subsanar la falta de combustible. Existe preocupación en los afiliados porque hemos salido de 53 días de bloqueos de carreteras para hacer fila en los surtidores”, manifestó Larrazábal.
El dirigente explicó que el problema del abastecimiento persiste desde hace casi un mes, pese al compromiso asumido por la Gerencia Distrital de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de incrementar los volúmenes de distribución para atender la demanda del departamento.
Además, informó que el sector solicitó a la dirigencia de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia convocar a un ampliado nacional con el propósito de analizar la situación y definir las acciones que podrían asumir los transportistas.
“Ya debería normalizarse el abastecimiento de diésel, pero continúan las filas en los surtidores, donde los compañeros deben pernoctar para poder abastecerse del combustible”, lamentó el dirigente.
Frente a esta situación, YPFB informó que reactivó desde el pasado lunes la importación de combustibles mediante transporte ferroviario como una alternativa para incrementar el ingreso de grandes volúmenes de diésel al país. El combustible llega por la hidrovía hasta Puerto Aguirre y posteriormente es trasladado en cisternas hacia Santa Cruz para su distribución.
De manera complementaria, el Gobierno habilitó la importación privada de combustibles hasta 2030, permitiendo que empresas particulares comercialicen diésel y gasolina a precios de mercado con el objetivo de ampliar la oferta disponible y contribuir a mejorar el abastecimiento nacional.












