Las dificultades para abastecer de combustibles a las regiones amazónicas del país han obligado a las autoridades de Pando y Beni a buscar soluciones alternativas para garantizar el suministro de diésel y gasolina. Ante los problemas logísticos generados por la crisis de abastecimiento, ambos departamentos activaron gestiones especiales para evitar que la escasez afecte aún más a la población y a las actividades productivas.
En el caso de Pando, se confirmó que el diésel ingresará de manera excepcional a través de territorio peruano. La presidenta de la Brigada Parlamentaria de Pando, Jhaneline Kerdy, explicó que esta medida permitirá atender una necesidad urgente del departamento, especialmente en lo relacionado con el abastecimiento de diésel, que actualmente es uno de los carburantes más demandados.
La autoridad señaló que las gestiones fueron realizadas de manera coordinada entre el Ministerio de Hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Cancillería, con el objetivo de habilitar una ruta alternativa que permita el ingreso del combustible. Según las previsiones, las cisternas podrían llegar al departamento pandino en aproximadamente dos días.
Kerdy informó además que inicialmente existía un registro de 77 cisternas detenidas en la zona de Desaguadero y que se trabaja para determinar cuántas de ellas podrán ser redirigidas hacia Pando mediante este mecanismo excepcional. También aclaró que paralelamente se analizan otras alternativas para garantizar el abastecimiento de gasolina en la región.
Mientras tanto, en Beni las autoridades avanzan en un plan diferente. El gobernador Jesús Égüez confirmó que se realizan coordinaciones con el Ministerio de Hidrocarburos y YPFB para concretar la importación directa de combustibles desde Brasil. La iniciativa busca diversificar las fuentes de abastecimiento y reducir la dependencia de las rutas nacionales afectadas por los conflictos.
Como parte de estas gestiones, una comisión beniana viajará el próximo lunes al estado brasileño de Rondonia, específicamente a la ciudad de Porto Velho, donde sostendrá reuniones con empresas autorizadas para exportar combustibles hacia Bolivia. El objetivo es conocer las capacidades de suministro de estas compañías y explorar acuerdos que permitan garantizar el abastecimiento para el departamento.
Según explicó Égüez, las empresas interesadas deberán participar en los procesos de licitación que establezca Bolivia para obtener la autorización correspondiente y poder comercializar carburantes en el país. Además, informó que se trabaja en la elaboración de una normativa especial que agilice los procedimientos de compra y facilite la importación de combustibles en situaciones de emergencia.
Las autoridades consideran que estas medidas son fundamentales para asegurar el suministro de carburantes en las regiones amazónicas, donde el transporte y las actividades económicas dependen en gran medida de la disponibilidad de diésel y gasolina. Tanto Pando como Beni buscan anticiparse a posibles escenarios de desabastecimiento y garantizar la continuidad de los servicios esenciales mientras persistan las dificultades logísticas que afectan al país.


