Las filas para abastecerse de gasolina y diésel continúan este lunes en diferentes estaciones de servicio de Cochabamba, donde transportistas y conductores particulares denuncian que deben esperar hasta tres días para conseguir combustible. En varios surtidores, los choferes permanecen dentro de sus vehículos durante la noche para no perder su lugar en la fila.
Las mayores concentraciones de motorizados se registran en las avenidas Blanco Galindo, Villazón y en la zona norte de la ciudad, donde largas filas de camiones, cisternas, vehículos de carga pesada y automóviles particulares ocupan varios carriles y afectan la circulación vehicular.
Ante la persistente escasez, el representante de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC), Rolando Morales, solicitó al Gobierno incrementar los cupos de diésel destinados al sector productivo, argumentando que los volúmenes actuales resultan insuficientes para atender la demanda de los productores.
Morales denunció además que la falta de carburantes está obligando a productores y transportistas a recurrir al mercado negro, donde la gasolina llega a comercializarse hasta en 22 bolivianos por litro, mientras que el diésel alcanza precios de entre 25 y 30 bolivianos por litro. Advirtió que esta situación incrementará los costos de producción y transporte, provocando un aumento en los precios de frutas y otros productos agrícolas provenientes del trópico cochabambino.

