La Policía Boliviana informó este martes que fueron identificados al menos 150 puntos de bloqueo en distintas regiones del país, en medio de las protestas y movilizaciones que ya cumplen 26 días y continúan afectando la transitabilidad, el abastecimiento y la seguridad en varias ciudades.
El comandante general de la Policía, Mirko Sokol, señaló que la institución desplegó alrededor de 1.500 efectivos con el objetivo de resguardar el orden público y prevenir hechos de violencia y vandalismo durante las movilizaciones.
“Tenemos más de 150 puntos de bloqueo a nivel nacional”, afirmó Sokol en declaraciones brindadas a los medios de comunicación este martes.
La cifra presentada por la Policía difiere de los reportes difundidos por la Administradora Boliviana de Carreteras, debido a que ambas instituciones manejan distintos criterios de registro. Mientras la ABC contabiliza bloqueos por tramos carreteros generales, la Policía realiza un desglose más específico de los puntos de interrupción.
Según explicó el jefe policial, existen casos en los que un mismo sector reportado por la ABC concentra varios puntos de bloqueo separados entre sí por cortas distancias, como ocurre en regiones de San Julián y Guarayos, lo que incrementa el número total identificado por la institución del orden.
Sokol también indicó que los departamentos de Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca no registran bloqueos directos; sin embargo, advirtió que igualmente se ven afectados por las interrupciones en rutas troncales nacionales.
“Aunque en el departamento no haya bloqueo, igual es afectado”, sostuvo la autoridad policial al referirse al impacto nacional del conflicto.
El comandante lamentó además los hechos de violencia registrados durante las protestas, señalando que tanto efectivos policiales como manifestantes y civiles resultaron heridos en diferentes enfrentamientos ocurridos en las últimas semanas.
“La violencia con la que se ha ejercido a los servidores públicos policiales que solamente cumplen con su misión constitucional”, manifestó Sokol, al tiempo de pedir “reflexión y cordura” a los grupos movilizados.
La autoridad agregó que el despliegue policial tiene como objetivo evitar daños a bienes públicos y privados, además de proteger a la población civil. “Simplemente para garantizar que no existan hechos vandálicos, que no exista deterioro a bienes del Estado, a los bienes particulares y mucho menos agresión a los ciudadanos”, afirmó.
El conflicto social comenzó a principios de mayo con protestas impulsadas principalmente por sectores afines a la Central Obrera Boliviana. Inicialmente las demandas estuvieron relacionadas con la abrogación de normas y reclamos económicos, aunque posteriormente las movilizaciones concentraron sus exigencias en la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Actualmente, las medidas de presión mantienen afectadas distintas rutas del país y continúan generando problemas de abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos, especialmente en ciudades como La Paz y El Alto.


