Las fuerzas combinadas de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas intensificaron sus operaciones este miércoles en dos puntos estratégicos del país con el objetivo de restablecer el tránsito en Cochabamba y recuperar una instalación petrolera ocupada por manifestantes en Santa Cruz.
En el departamento de Santa Cruz, un contingente policial fue desplazado hacia el municipio de Santa Rosa del Sara, donde grupos vinculados a las movilizaciones ingresaron al campo petrolero Humberto Suárez Roca y paralizaron parte de sus operaciones tras el cierre de válvulas de producción.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, informó que la misión principal es garantizar la seguridad de las instalaciones y proteger al personal que se encontraba dentro del complejo al momento de la ocupación.
De acuerdo con reportes preliminares, más de una treintena de trabajadores permanecían en el campo petrolero cuando se produjo la toma. Las autoridades advirtieron que la interrupción de actividades podría ocasionar importantes pérdidas económicas para el sector energético.
El avance de los efectivos hacia la zona se vio dificultado por los bloqueos instalados en los accesos, obligando a los uniformados a recorrer parte del trayecto a pie. Gómez explicó que inicialmente se buscará una desocupación voluntaria mediante el diálogo, aunque no descartó otras medidas si las negociaciones fracasan.
Mientras tanto, en Cochabamba, el Gobierno consolidó el control del sector de Parotani, uno de los principales focos de conflicto durante las últimas semanas. Durante la noche del martes se desplegó un operativo conformado por cerca de mil efectivos entre policías y militares para asegurar la transitabilidad de la carretera que conecta el eje central del país con el occidente.
La presencia permanente de las fuerzas de seguridad busca evitar nuevos bloqueos y mantener habilitado un corredor estratégico para el abastecimiento de alimentos, combustibles y productos esenciales, en medio de una crisis social que ya supera un mes de duración.
Las acciones se desarrollan mientras persisten las movilizaciones y bloqueos en distintas regiones del país, generando problemas de abastecimiento, dificultades de transporte y una creciente preocupación por el impacto económico y social del conflicto.


