El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, advirtió que su país y sus aliados deben acelerar los preparativos militares para estar en condiciones de afrontar un eventual conflicto bélico hacia 2030, ante el crecimiento de las capacidades militares y de la economía de guerra de Estados considerados adversarios, entre ellos Rusia.
En un artículo publicado el sábado 24 de octubre en el diario británico The Telegraph, Streeting sostuvo que la capacidad de sus adversarios está cambiando y que, para 2030, el fortalecimiento de sus fuerzas armadas podría colocarlos en condiciones de lanzar un ataque. Por ello, señaló que el Reino Unido dispone de poco más de mil días para prepararse junto con sus aliados y estar en condiciones de defenderse.
El funcionario remarcó que el objetivo es prevenir un escenario de mayor gravedad mediante el fortalecimiento de las capacidades de defensa. Sus declaraciones se producen en un contexto de preocupación por la guerra entre Rusia y Ucrania, el aumento de las tensiones internacionales y la necesidad de que los países europeos refuercen sus sistemas de seguridad.
Sin embargo, la advertencia no establece que Rusia haya anunciado un ataque contra territorio británico ni que una guerra vaya a comenzar en 2030. Se trata de una evaluación sobre las capacidades militares que podrían desarrollar los adversarios del Reino Unido y del tiempo que, según Streeting, necesita el país para mejorar su preparación.
CIBERATAQUES Y SABOTAJE TAMBIÉN PREOCUPAN A LAS AUTORIDADES
El riesgo señalado por el Gobierno británico no se limita a un enfrentamiento convencional. Las autoridades también advierten sobre posibles ciberataques, sabotajes, operaciones de desestabilización y acciones contra infraestructuras esenciales, como redes eléctricas, sistemas de comunicación, servicios financieros y otros sectores de los que depende el funcionamiento cotidiano del país.
El director general del servicio de inteligencia interior británico MI5, Ken McCallum, también ha advertido sobre amenazas contra infraestructuras críticas y los riesgos que representan los ataques informáticos, los drones y otras operaciones hostiles. Estos escenarios pueden provocar interrupciones en servicios públicos incluso sin que exista un enfrentamiento militar directo en territorio británico.
REINO UNIDO PIDE A LAS FAMILIAS TENER SUMINISTROS DE EMERGENCIA
Paralelamente, el Gobierno lanzó la campaña de preparación ciudadana Be Ready, que recomienda a los hogares disponer de suministros suficientes para afrontar al menos tres días de emergencia. La iniciativa contempla situaciones como inundaciones, tormentas severas, cortes de electricidad, interrupciones del suministro de agua y otros incidentes que puedan afectar los servicios básicos.
La recomendación incluye almacenar agua potable —como referencia, unos tres litros por persona al día para beber—, alimentos no perecederos, dinero en efectivo, una linterna con baterías, una radio portátil, un botiquín de primeros auxilios, mantas, ropa abrigada y una batería externa para cargar el teléfono móvil.
Las autoridades sostienen que estas medidas buscan reducir la vulnerabilidad de las familias y facilitar que los servicios de emergencia atiendan primero a quienes más lo necesitan. También aclararon que la campaña de preparación no responde a una advertencia específica de inteligencia sobre un ataque inminente.
La iniciativa británica coincide con recomendaciones impulsadas por la Unión Europea en 2025 para que la población pueda afrontar al menos 72 horas de una emergencia sin depender inmediatamente de ayuda externa.
En este escenario, el mensaje de Londres combina dos objetivos: reforzar la capacidad militar del país ante posibles amenazas futuras y mejorar la preparación de la población frente a interrupciones de servicios esenciales. Aunque las autoridades consideran que el entorno de seguridad se ha vuelto más complejo, no existe en estas declaraciones una confirmación de que una guerra con Rusia sea inevitable.

