El expresidente advirtió que la continuidad de las medidas de presión agrava los daños a la población y puede derivar en mayores niveles de violencia. Además, recordó que la Constitución de 2009 fue aprobada bajo principios de democracia, pluralismo y convivencia pacífica.
El expresidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez Veltzé, exhortó a recuperar la convivencia democrática en el país, suspender los bloqueos de carreteras y restablecer el diálogo entre los distintos actores políticos y sociales, ante la prolongada crisis que atraviesa Bolivia y que ya supera un mes de movilizaciones y conflictos en varias regiones.
A través de una publicación en la red social X, el exmandatario manifestó su preocupación por las consecuencias que generan los bloqueos en la población y advirtió que la persistencia de estas medidas de presión podría profundizar la confrontación social.
“Hoy es urgente recuperar la convivencia democrática, suspender los bloqueos, restablecer el diálogo y rechazar actitudes que solo multiplican los daños a la población”, expresó Rodríguez Veltzé en su pronunciamiento público.
La exautoridad señaló que la crisis actual debe ser enfrentada mediante mecanismos democráticos y espacios de concertación que permitan encontrar soluciones pacíficas a las diferencias existentes. En ese sentido, alertó que la continuidad de las tensiones y enfrentamientos podría abrir paso a escenarios de mayor violencia e inestabilidad social.
Rodríguez Veltzé también recordó que la Constitución Política del Estado, aprobada mediante referéndum en 2009, fue respaldada por el 61% de los bolivianos y estableció las bases para la construcción de una sociedad democrática, plural y pacífica.
“El 61% de los bolivianos aprobó la Constitución para una Bolivia democrática, plural y pacifista, basada en el respeto y la igualdad, con gobiernos electos y renovados por voto libre y secreto”, señaló el expresidente, destacando la importancia de preservar los principios democráticos establecidos en la Carta Magna.
El pronunciamiento surge en medio de una coyuntura marcada por bloqueos de carreteras que afectan a distintas regiones del país. Las movilizaciones comenzaron el 1 de mayo con la declaratoria de paro general indefinido impulsada por la Central Obrera Boliviana (COB) y posteriormente se extendieron con bloqueos promovidos por organizaciones campesinas y otros sectores sociales.
Aunque inicialmente las protestas estuvieron vinculadas a demandas sectoriales, actualmente las organizaciones movilizadas centran sus exigencias en la renuncia del presidente Rodrigo Paz, situación que ha dificultado los intentos de mediación y diálogo impulsados por diferentes instituciones.
De acuerdo con los datos de transitabilidad reportados por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Bolivia inició junio con 91 puntos de bloqueo distribuidos en seis departamentos. Cochabamba concentra la mayor cantidad de cortes de ruta, seguida por La Paz, Potosí, Oruro, Chuquisaca y Santa Cruz.
La prolongación del conflicto ha generado problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos e insumos esenciales, además de importantes pérdidas económicas para distintos sectores productivos. Asimismo, se han reportado largas filas en estaciones de servicio y dificultades para el transporte de mercancías y pasajeros.
En este contexto, el llamado de Rodríguez Veltzé se suma a otras voces que demandan una solución pacífica a la crisis y la recuperación de espacios de diálogo que permitan restablecer la normalidad, garantizar el respeto a los derechos de la población y evitar una mayor escalada del conflicto social que afecta a gran parte del país.


