El vocal del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de Beni, Charles Mejía, rechazó las acusaciones realizadas por el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, y el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, quienes lo responsabilizaron por el quiebre constitucional en las elecciones judiciales y la prórroga de magistrados.
Mejía sostuvo que las declaraciones de ambas autoridades responden a la molestia generada por el reciente cambio de presidencia en el TDJ de Beni, donde Patricia Quinteros reemplazó a Rafael Saavedra. Según afirmó, esa decisión no habría sido del agrado de Saucedo y derivó en nuevos desacuerdos entre las autoridades judiciales.
El vocal negó haber tenido responsabilidad en la prórroga de magistrados y aseguró que esta fue una determinación asumida de manera unilateral por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). Explicó que el amparo constitucional que resolvió junto a otro vocal únicamente declaró desierta la convocatoria a elecciones judiciales por observaciones relacionadas con criterios de meritocracia e inclusión, decisión que posteriormente fue revisada por el TCP.
Asimismo, recordó que ya fue investigado penalmente por ese fallo y que el Ministerio Público rechazó la denuncia al no encontrar indicios de delito, determinación que fue confirmada por el Fiscal Departamental.
Respecto a las declaraciones de Gustavo Ávila, Mejía pidió al presidente del TSE no intervenir en asuntos del Órgano Judicial y lo acusó de haber cometido «atrocidades» durante las elecciones subnacionales con habilitaciones, inhabilitaciones de candidatos y retiro de siglas políticas. Además, consideró que el titular del TSE vulnera el principio de imparcialidad al pronunciarse sobre decisiones de otro órgano del Estado.

