Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) activó 1.200 cámaras de seguridad instaladas en 98 puntos estratégicos del país para fortalecer la supervisión del suministro de combustibles líquidos y Gas Licuado de Petróleo (GLP). El sistema abarca estaciones de servicio, plantas de almacenamiento de carburantes y plantas engarrafadoras de GLP, con el objetivo de mejorar el seguimiento de las operaciones a nivel nacional.
La implementación permite vigilar de manera continua el abastecimiento de gasolina especial, diésel y GLP en todo el territorio boliviano. A través del Centro Nacional de Monitoreo, la estatal realiza un seguimiento de la cadena de distribución y comercialización, desde la programación y asignación de volúmenes hasta la entrega final en los puntos de abastecimiento.
Fernando Fernández, director de Gestión de Proyectos de TI Corporativo de YPFB, explicó que el sistema utiliza cámaras de seguridad Hikvision y herramientas de visualización de datos para controlar en tiempo real las operaciones de carguío y descarguío. También permite observar los movimientos de ingreso y salida de los camiones cisterna que transportan combustibles.
El monitoreo incluye además los sistemas de facturación y seguimiento de las operaciones. Según Fernández, cuando se identifica alguna anomalía que no coincide con la programación prevista, se genera un reporte inmediato. Los acontecimientos registrados durante la jornada son consolidados y posteriormente incluidos en un informe ejecutivo dirigido a las principales autoridades de la estatal petrolera.
El Centro Nacional de Monitoreo comenzó a funcionar el 15 de septiembre de 2026, por requerimiento de la Presidencia Ejecutiva de YPFB. La infraestructura está ubicada en La Paz y complementa la capacidad de vigilancia que ya existe en Santa Cruz de la Sierra, con la finalidad de fortalecer el control de las operaciones de distribución en todo el país.
En paralelo, YPFB informó que coordina acciones operativas y logísticas con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Policía Boliviana para resguardar el abastecimiento. La estatal señaló que los despachos se realizan conforme a la programación del Comité de Producción y Demanda (PRODE) y aseguró que cuenta con saldos suficientes de gasolina especial, diésel y GLP para contribuir a la continuidad del suministro nacional.

