Decenas de camiones cisterna permanecen estacionados en los alrededores de la refinería de Palmasola, en Santa Cruz, donde sus conductores aseguran que deben esperar varios días para poder ingresar a cargar o descargar combustible.
Los transportistas denunciaron que las demoras los obligan a permanecer durante varias jornadas e incluso pasar las noches dentro de sus vehículos hasta recibir autorización para ingresar a la planta.
Una vez completada la carga, las cisternas parten de inmediato hacia estaciones de servicio de la capital cruceña y de las provincias para abastecer la demanda de gasolina y diésel.
La situación ocurre mientras continúan registrándose largas filas en distintos surtidores de Santa Cruz, reflejando que los problemas de abastecimiento de combustibles aún persisten en la región.

