La escasez de diésel continúa afectando al transporte interdepartamental. Las terminales de La Paz y Cochabamba registran una disminución en la frecuencia de salida de buses debido a que muchas flotas permanecen haciendo filas en los surtidores para abastecerse de combustible.
En la Terminal de Buses de Cochabamba, decenas de pasajeros esperan por varias horas para abordar sus viajes, ya que las empresas redujeron sus operaciones mientras los conductores aguardan cargar diésel en las estaciones de servicio.
En La Paz, la demanda de pasajeros es menor, debido a que muchos usuarios conocen las dificultades para la salida de buses. Además, varias flotas permanecen en fila en los surtidores de la avenida Montes, a la espera de abastecerse de combustible.
El Comité Nacional y la Central de Buses de El Alto y La Paz informaron que actualmente trabajan a menos del 50% de su capacidad, situación que afecta el servicio durante la primera semana de las vacaciones de invierno, cuando normalmente aumenta la demanda de viajes.

