La Cámara de Senadores ratificó a Diego Ávila como presidente para la legislatura 2026-2027, luego de una votación en la que obtuvo 28 votos a favor, dos en contra y seis en blanco, de un total de 36 legisladores. La elección se desarrolló durante una sesión plenaria en la que se presentó una plancha única para conformar la nueva Directiva de la Cámara Alta, que estará a cargo de conducir el trabajo legislativo durante el próximo año.
Tras conocer el resultado, Ávila agradeció el respaldo de sus colegas y afirmó que la votación representa una señal de unidad y madurez dentro del Senado. El legislador sostuvo que su nueva gestión buscará incluir a las distintas fuerzas políticas y mantener espacios de debate, incluso cuando existan posiciones diferentes. Señaló que las discrepancias deben contribuir a construir acuerdos y generar respuestas a las necesidades del país.
La Directiva para el periodo 2026-2027 quedó conformada por Diego Ávila, como presidente; César Mentasti, primer vicepresidente; Kathia Quiroga, segunda vicepresidenta; Paola López, primera secretaria; Julio Romaña, segundo secretario; y Tatiana Añez, tercera secretaria. La nueva instancia asumirá funciones el 8 de noviembre y tendrá la responsabilidad de organizar las sesiones, coordinar el trabajo de las comisiones y conducir el tratamiento de los proyectos legislativos.
Entre los principales desafíos anunciados por Ávila se encuentra impulsar una reforma parcial de la Constitución Política del Estado, que abarque cambios en cuatro áreas: economía, justicia, sistema político y régimen autonómico. El presidente del Senado señaló que estos temas deberán formar parte de una agenda de discusión legislativa orientada a revisar el funcionamiento institucional y generar condiciones para el desarrollo del país.
En materia económica, la agenda mencionada contempla el tratamiento de iniciativas vinculadas con inversiones, hidrocarburos y minería. En el ámbito autonómico, se prevé abordar propuestas relacionadas con la distribución de recursos y el debate sobre el modelo 50/50, además de un nuevo Pacto Fiscal. En justicia y sistema político, el desafío será discutir posibles modificaciones institucionales y normativas, que deberán ser sometidas a deliberación y alcanzar los consensos correspondientes.
La reelección de Ávila se produce en la etapa de transición hacia una nueva legislatura, en la que también deberá completarse la conformación de las comisiones y los comités parlamentarios. El presidente de la Cámara Alta afirmó que el objetivo será sostener una gestión abierta al debate y al trabajo conjunto. Sin embargo, el avance de las reformas anunciadas dependerá de los procedimientos legislativos, la presentación de propuestas concretas y los acuerdos que puedan alcanzarse entre las diferentes bancadas.

