Dirigentes afines a Evo Morales ratificaron este jueves la continuidad de los bloqueos y movilizaciones en distintos puntos de El Alto, mientras aumentan las denuncias y versiones sobre una supuesta intervención contra el exmandatario en el trópico de Cochabamba.
Desde la ciudad alteña, sectores evistas mantienen la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz y aseguran que las medidas de presión continuarán pese a los llamados al diálogo impulsados por el Gobierno.
El secretario general de la Federación de Comunidades Interculturales de Chimoré, Michael Rojas, denunció una presunta injerencia de Estados Unidos tras la supuesta llegada de un avión estadounidense a Santa Cruz. Según afirmó, la aeronave habría transportado personal extranjero y equipamiento destinado a operaciones contra los sectores movilizados, aunque no presentó pruebas sobre esas acusaciones.
El dirigente también acusó al Gobierno y a las Fuerzas Armadas de atentar contra la soberanía nacional y advirtió que las organizaciones sociales responderán si se intenta imponer un estado de excepción o ejecutar operativos en el trópico cochabambino.
Entretanto, desde un punto de bloqueo instalado en la Ceja de El Alto, el ejecutivo evista de la CSUTCB, Feliciano Vegamonte, denunció supuestas provocaciones contra los movilizados y vinculó el apagón registrado la noche del miércoles en el Chapare con una posible estrategia para intervenir la región.
El corte de energía en varias zonas del trópico de Cochabamba generó alarma entre sectores cocaleros afines a Morales, quienes activaron vigilias, reforzaron bloqueos y se movilizaron hacia instalaciones policiales ante el temor de una eventual captura del exmandatario.
La tensión continúa creciendo en medio de la crisis política y social que atraviesa el país, mientras el Gobierno insiste en impulsar mesas de diálogo para intentar frenar los bloqueos y restablecer la normalidad en distintas regiones de Bolivia.


