La senadora Ana María Crispín y el diputado Rodolfo García, ambos del Partido Demócrata Cristiano (PDC), iniciaron una huelga de hambre en instalaciones de la Asamblea Legislativa Plurinacional como medida de presión para exigir la pacificación del país y una salida dialogada al conflicto social que atraviesa Bolivia.
Los legisladores cumplen este jueves su segundo día de ayuno voluntario y afirmaron que permanecerán en la medida “hasta las últimas consecuencias”, mientras persistan los bloqueos, el desabastecimiento y la creciente tensión política que afecta principalmente a La Paz y El Alto.
Desde el interior del edificio legislativo, ambos parlamentarios pidieron que el Gobierno y los sectores movilizados dejen de lado la confrontación y prioricen el diálogo antes de que la situación se agrave aún más.
“Como legisladores no podemos ser simples espectadores mientras la población ya no tiene qué comer y continúan las amenazas en medio de los intentos de diálogo”, manifestó la senadora Crispín.
Los parlamentarios también solicitaron al presidente Rodrigo Paz acercarse directamente a las bases movilizadas y generar un escenario de negociación “sin amenazas ni violencia”, con mediación de instituciones que permitan reconstruir la confianza entre las partes.
El diputado Rodolfo García señaló que esperan que más legisladores y ciudadanos se sumen al piquete de huelga de hambre en las próximas horas, asegurando que la medida busca enviar un mensaje pacífico frente a la crisis nacional.
Bolivia atraviesa el día 28 de conflicto marcado por bloqueos de carreteras, marchas y protestas que comenzaron tras la declaratoria de paro indefinido impulsada por la Central Obrera Boliviana y organizaciones campesinas. La crisis ha provocado problemas de abastecimiento, escasez de combustibles y medicamentos, además de una creciente presión política sobre el Gobierno.


