La creciente variación del tipo de cambio encarece los materiales de construcción, genera incertidumbre en el sector y evidencia las limitaciones de los contratos estatales para ajustarse al nuevo contexto económico, según representantes de la construcción y la ingeniería.
El comportamiento ascendente del dólar vuelve a generar preocupación en el sector de la construcción, cuyos representantes advierten que el incremento en el precio de los materiales importados está afectando la planificación financiera de los proyectos y comprometiendo la continuidad de algunas obras. Además, consideran que los contratos de obra pública carecen de mecanismos suficientes para responder a un escenario de tipo de cambio flexible.
De acuerdo con la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), desde el inicio de la crisis de divisas en 2023, los materiales importados registraron incrementos de entre el 60% y el 70%. En tanto, la Cámara Departamental de la Construcción (Cadeco) de Cochabamba señala que aproximadamente siete de cada diez insumos utilizados en el sector dependen de las importaciones.
El gerente general de Cadecocruz, Javier Arze Justiniano, explicó que la volatilidad cambiaria obliga a modificar constantemente los presupuestos de las obras y genera efectos económicos para las empresas constructoras.
“La volatilidad del tipo de cambio hace que los presupuestos tengan que ser revisados frecuentemente. El incremento de precios afecta la viabilidad de proyectos, la salud financiera de las empresas y hasta el empleo de los trabajadores. Esta situación provoca que muchas obras entren en riesgo de suspensión o rescisión de contratos, generando incertidumbre en el sector”, afirmó.
Desde Cadeco Cochabamba coinciden en que la dependencia de insumos extranjeros hace que el sector sea especialmente sensible a las variaciones del dólar. Su presidente, Marcelo Zubieta, explicó que incluso materiales considerados nacionales incorporan materias primas importadas.
“Es difícil a veces de poder comprender cuando uno dice que el 70% de los materiales de construcción son importados. Lo que ocurre es que muchos de los materiales que nosotros llamamos materiales nacionales, en esencia son importados porque la materia prima es importada”, señaló.
Aunque el cambio al régimen de tipo de cambio flexible no provocó un aumento inmediato en los precios, los constructores consideran que la tendencia alcista del dólar ya comenzó a trasladarse al costo de los materiales.
“Estamos sujetos a estos cambios y si no se insertan divisas en el mercado, el dólar va a seguir subiendo y, por lo tanto, los materiales también”, advirtió Zubieta.
Por su parte, el presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Pascual Velásquez, indicó que el sector ya recibió reportes sobre incrementos en productos como el cemento y el fierro.
“El efecto de la variabilidad del dólar, como está subiendo, hace también que suban los materiales y eso también nos afecta en las obras, porque igual ya empieza a generar un desequilibrio económico en los proyectos”, manifestó.
Según datos de Cadecocruz, en los últimos dos años la tonelada de fierro pasó de aproximadamente Bs 4.500 a Bs 12.000; la bolsa de cemento subió de Bs 45 a Bs 70; la cerámica común aumentó de Bs 25 a Bs 45 por metro cuadrado; la madera duplicó su precio de Bs 4 a Bs 8 por pie cuadrado y la calamina pasó de Bs 70 a Bs 300 por metro.
Las organizaciones constructoras también expresaron preocupación por la falta de mecanismos permanentes que permitan actualizar los contratos de obra pública frente a la variación del tipo de cambio.
Aunque el Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5597 para autorizar reajustes excepcionales en los contratos estatales, el sector considera que la medida responde únicamente a una coyuntura específica y no a un escenario de fluctuaciones cambiarias continuas.
Marcelo Zubieta sostuvo que la norma permitió compensar parcialmente los incrementos registrados hasta ahora, pero advirtió que no ofrece soluciones para futuros aumentos.
“Este decreto supremo en la parte pública sí ha venido a corregir o subsanar un poco esta alza de materiales hasta estas fechas, pero de aquí para adelante los incrementos que vayamos a tener ya va a ser imposible poder reajustarlos porque el decreto es de forma excepcional y por única vez”, indicó.
Asimismo, Cadecocruz señaló que la aplicación del decreto enfrenta dificultades administrativas y presupuestarias, debido a que varias entidades públicas no cuentan con recursos para cubrir los reajustes. A ello se suma que la normativa contempla únicamente materiales y combustibles, dejando fuera el costo de la mano de obra, según observó la Sociedad de Ingenieros de Bolivia.
Las empresas constructoras también reportan dificultades para acceder a dólares, por lo que recurren a mecanismos como el mercado paralelo, operaciones con criptomonedas, triangulación con proveedores, cuentas en el exterior o el sistema financiero nacional, lo que incrementa el costo final de los proyectos.
La crisis cambiaria también repercutió en el volumen de importaciones destinadas a la construcción. Cadecocruz informó que, desde 2023, el ingreso de materiales disminuyó más del 40%, mientras que en 2025 se registró uno de los niveles más bajos de la última década.
Al respecto, Javier Arze Justiniano explicó:
“Existe una relación muy importante entre las importaciones y la construcción, si vemos los datos entre 2015 a 2024, se importaron más de $us 5.000 millones en insumos para la construcción. En los últimos cinco años las importaciones han caído significativamente, esto debido a la crisis en que el país ingresó, llegando el 2025 a ser de $us 283 millones. Desde enero de 2023 las importaciones para la construcción disminuyeron más de un 40%”.
Para el sector, esta reducción refleja una desaceleración de la actividad constructiva y las dificultades que persisten para acceder a divisas destinadas a la importación de insumos.

