La falta de diésel continúa afectando al transporte público e interdepartamental en Santa Cruz. Dirigentes del sector informaron que numerosas unidades permanecen detenidas en surtidores esperando combustible, lo que ha reducido significativamente la capacidad operativa y generado perjuicios tanto a transportistas como a pasajeros.
El presidente de la Federación de Ómnibuses, Ernesto Flores, señaló que actualmente el transporte interdepartamental trabaja con apenas el 40% de su capacidad habitual. Explicó que antes de la crisis salían entre 180 y 200 buses por día, mientras que ahora menos de la mitad de esas unidades presta servicio debido a la escasez de carburantes y a la caída de la demanda de pasajeros.
Por su parte, el ejecutivo del transporte urbano, Mario Guerrero, indicó que solo el 50% de los micros circula en la capital cruceña. Según denunció, muchos conductores deben pasar horas e incluso noches enteras haciendo fila para abastecerse de diésel, situación que provoca retrasos y afecta a miles de usuarios que dependen diariamente del servicio público.
Los dirigentes lamentaron que, pese al levantamiento de los bloqueos y a los compromisos asumidos por las autoridades para garantizar el suministro, la distribución de combustibles todavía no se normaliza. Además, advirtieron que las pérdidas económicas acumuladas durante casi dos meses de conflicto son millonarias y que el sector atraviesa una situación crítica que podría derivar en nuevas gestiones y demandas ante el Gobierno nacional.


