El expresidente Evo Morales afirmó que el Gobierno de Rodrigo Paz está “forzando una guerra civil” con sus políticas económicas y cuestionó la gestión gubernamental durante una entrevista concedida desde Lauca Ñ, en el trópico de Cochabamba, donde permanece resguardado mientras enfrenta una orden de aprehensión por un proceso de presunta trata de personas.
Morales sostuvo que los conflictos sociales registrados durante las últimas semanas son una reacción a la situación económica del país y aseguró que el malestar continuará si no se atienden los problemas estructurales. Además, señaló que el cuarto intermedio declarado por las organizaciones del trópico no representa una rendición y remarcó que no existió ninguna negociación con el Gobierno para levantar las medidas de presión.
Respecto a una posible intervención de fuerzas policiales o militares en el Chapare, el exmandatario advirtió que los sectores movilizados están organizados y que resistirán cualquier operativo. También reiteró que las acusaciones judiciales en su contra responden a una supuesta persecución política y negó haber cometido los delitos por los que es investigado.
Morales afirmó que el país podría enfrentar nuevas movilizaciones si la crisis económica no es resuelta y aseguró que diversos sectores mantienen su descontento por la situación actual. Asimismo, insistió en que nunca promovió directamente la renuncia del presidente Rodrigo Paz, aunque reconoció que esa demanda se generalizó durante los conflictos.
Las declaraciones surgen días después del levantamiento de los últimos bloqueos en el país y en medio del estado de excepción decretado por el Gobierno para restablecer la transitabilidad y garantizar el abastecimiento de productos esenciales.


