El suministro de gasolina y diésel comenzó a normalizarse gradualmente en las ciudades de La Paz y El Alto tras el levantamiento de los bloqueos que afectaron al país durante más de 50 días. Sin embargo, este miércoles todavía se observan largas filas de vehículos en distintos surtidores mientras continúa el proceso de reposición de combustible.
El Gobierno informó que desde la noche del lunes se despacharon 1,3 millones de litros de carburantes, de los cuales el 40% corresponde a diésel, con el objetivo de atender la alta demanda acumulada durante el periodo de conflicto. Las autoridades explicaron que el incremento en las filas responde a una sobredemanda generada por semanas de restricciones en el transporte y distribución, además de problemas vinculados al contrabando.
La viceministra de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, Tatiana Genuzio, señaló que actualmente se realizan controles rigurosos de calidad establecidos por normativa, situación que también genera algunas demoras en la entrega del combustible a las estaciones de servicio.
Por su parte, el Gobierno estima que la situación podría normalizarse completamente hasta este jueves, una vez que se regularice el flujo de distribución y se reduzca la demanda acumulada. Mientras tanto, cientos de conductores continúan aguardando varias horas para abastecer sus vehículos.


