El precio internacional del petróleo Brent revirtió su tendencia a la baja y subió un 0,75 % este lunes 12 de octubre, hasta alcanzar los 105,5 dólares por barril. El repunte se produjo en medio de las tensiones en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de hidrocarburos, y las advertencias de Irán sobre la seguridad de la navegación.
Durante las primeras horas de la jornada, el Brent había registrado una caída superior al 1 %, situándose en 103,5 dólares. Sin embargo, las cotizaciones cambiaron de tendencia después de las declaraciones de autoridades iraníes, que condicionaron el restablecimiento de la seguridad marítima al fin de la guerra y del bloqueo estadounidense a los puertos de ese país.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Ismail Bagaei, sostuvo que la navegación no recuperará la seguridad mientras Estados Unidos mantenga el bloqueo naval y las acciones que Teherán considera agresiones. También rechazó que el tránsito de embarcaciones y petróleo por el estrecho haya vuelto a la normalidad.
La situación se produce en medio de un aumento de los ataques contra petroleros en los últimos días, lo que ha reducido nuevamente el tránsito de crudo por esta vía marítima. Cualquier interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz puede generar presiones sobre los mercados energéticos internacionales debido a su importancia para el comercio mundial de petróleo.
Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, avanzó un 0,63 % y llegó a 92,43 dólares por barril. El gas natural negociado en el mercado europeo TTF también registró un incremento del 2,08 %, hasta situarse en 83,13 euros.
El comportamiento de estos mercados refleja la influencia de los conflictos geopolíticos sobre los precios de la energía. Para Bolivia, el Brent constituye una referencia relevante, por lo que sus variaciones son un factor que debe seguirse al analizar el contexto internacional de los hidrocarburos, aunque el efecto sobre los precios internos de los combustibles depende también de las políticas nacionales y otros factores económicos.

