En medio de la crisis política y social que atraviesa Bolivia, el presidente Rodrigo Paz posesionó este jueves a Williams José Bascopé Laruta como nuevo ministro de Trabajo, Empleo y Previsión Social, en reemplazo de Édgar Morales.
Durante el acto oficial, realizado al mediodía en la Casa Grande del Pueblo, Bascopé afirmó que asume el cargo en un momento complejo para el país y pidió unidad para enfrentar la crisis.
“Son momentos difíciles, pero los podemos superar, porque el país es grande, porque el país se llama Bolivia”, expresó la nueva autoridad tras jurar al cargo.
La designación forma parte del proceso de “reordenamiento” del gabinete anunciado por el presidente Paz luego de más de tres semanas de conflictos, bloqueos y movilizaciones en distintas regiones del país.
Durante su discurso, el mandatario ratificó su disposición al diálogo con las organizaciones sociales y aclaró sus recientes declaraciones sobre los “vándalos”, señalando que sus críticas estaban dirigidas únicamente a quienes protagonizaron hechos violentos y daños a bienes públicos y privados.
“Las organizaciones sociales siempre tendrán el espacio de diálogo y negociación en el Gobierno”, afirmó Paz.
Asimismo, destacó el perfil del nuevo ministro y aseguró que se trata de una figura orientada al diálogo y la institucionalidad.
“Incorporamos a un hombre de diálogo, un hombre convencido de que la patria está por encima de toda ideología y de cualquier posicionamiento político”, sostuvo el jefe de Estado.
Williams José Bascopé es abogado constitucionalista, docente universitario y analista político. A lo largo de los últimos años tuvo una activa participación en debates públicos relacionados con democracia, institucionalidad y defensa del orden constitucional.
También participó en distintos procesos políticos y electorales, y en 2025 se integró a la alianza Súmate, desde donde defendió propuestas orientadas al fortalecimiento institucional y la lucha contra la corrupción.
Su llegada al Ministerio de Trabajo ocurre en un escenario marcado por tensiones sociales, afectaciones económicas y reclamos de distintos sectores productivos debido a los bloqueos y protestas que persisten principalmente en La Paz y El Alto.
El nuevo ministro tendrá entre sus principales desafíos gestionar conflictos laborales y contribuir a los procesos de diálogo impulsados por el Ejecutivo para intentar reducir la conflictividad social en el país.


